Sex & the City

Mi mamá siempre fue seguidora de esta serie y como la pasaban los sábados durante la cena, todos la mirábamos. Amante de la lectura, de la indumentaria y de NY, siempre quise ser una Carrie Bradshaw. A veces me siento como tal, escribo, miro por la ventana, tomo café. Lo que sí no tengo es un copado espacio propio ni la cantidad de citas que solía tener ella entre Aidan y Big. 😛

El viernes pasado, cenando con amigas se nos ocurrió que el Miércoles de Chicas G.A.  podría ser en el cine para ver la nueva película. Así fue. La sala un caos, muchas muchachas en bandadas. Última fila, butaca de la 4 a la 12, estaban las luces apagadas, nos sentamos donde pudimos. Una banda de chicas tardía. ¡Falta un lugar!  Nos corrimos. Un trío más tarde, falta un lugar, me empecé a desesperar ¿no podemos ser tan tontas? Pero no, eran las del otro lado que se habían sentado mal. Muchas charlas. Muchas risas. Mucha cháchara. Hasta que empezó la tradicional cortina musical.

La película, innecesaria. Una historia casi sin argumentos. El vestuario por momentos estaba bárbaro y por momentos ya no era chic, era ridículo. Muy ostentoso. Demasiado para la Carrie del pequeño departamento. ¿Estar en su casa sin nada para hacer en un vestido largo con cola? Demasiado.

La película número uno estuvo buena porque era la continuación de la serie. Era lo que no había pasado y tal vez todas queríamos que suceda. O no. Si la serie fue tan buena y tenemos tantos lindos recuerdos, ¿por qué perjudicarlos con una película? Peor aún, ¿por qué con dos?

este vestido me encanta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s